Monday, October 17, 2011

Exfoliar la piel

En promedio, los seres humanos generamos una nueva capa de la piel de cada dos a cuatro semanas. Exfoliar la piel ayuda a destapar los poros, eliminar las células muertas, ocultar las líneas finas y añadir un efecto de resplandor y brillo a la piel.

Exfoliar la piel supone un beneficio tanto para la piel seca como para la piel grasa, aunque existen distintos tipos de exfoliación recomendadas para cada tipo de piel.

Hay dos tipos principales de exfoliantes: los exfoliantes mecánicos y los químicos. Los mecánicos contienen minúsculos fragmentos de arenisca que, cuando se frotan sobre la piel, remueven las células muertas. Se usan distintos tipos de granos, en la que los más comunes provienen de piscinas de depósitos de nogal y albaricoque. Los exfoliantes químicos hacen la misma tarea, pero mediante el uso de ácidos suaves, por lo general alfa-hidroxi ácidos, beta-hidroxi ácidos o ácidos salicílicos.

Cómo exfoliar la piel:


  • Bañarse y efectuar la exfoliación con la piel húmeda.
  • Usar una esponja sintética de lavado o guantes exfoliantes.
  • Aplicar un limpiador exfoliante específico para cada tipo de piel. Algunos limpiadores exfoliantes contienen un 25 por ciento de roca volcánica. Se deben de evitar estos productos si se tiene piel seca y son muy recomendables si tienes la piel grasa. En la cara no deben usarse los que tengan un contenido de 25 por ciento de piedra pómez.
  • Se debe de frotar el limpiador exfoliante sobre la piel a través de la esponja o con guantes haciendo movimientos circulares.
  • Se debe de ser más suave en partes sensibles del cuerpo, como debajo de los ojos, el cuello y los muslos.
  • Después de lavar la piel a fondo, hay que aplicar una loción humectante especial para el tipo de piel que se tiene.


Tiempo entre tratamientos:

Debe de consultar las instrucciones de la etiqueta del producto, teniendo en cuenta que son las directrices comunes, pero que cada tipo de piel puede responder de manera diferente al mismo tratamiento. Si se siente dolor o irritación después de una sesión de exfoliación, debe dejar de usar inmediatamente ese producto.

Las personas con piel sensible sólo deben hacer una exfoliación facial una o dos veces por mes con un producto natural muy suave. En el resto del cuerpo se puede realizar un tratamiento semanal. Si estos periodos resultan demasiado a menudo por el tipo de piel, se debe de reducir a un par de veces por mes.

Exfoliantes para el rostro

Los exfoliantes son muy importantes para tener una piel linda y sana. Inmediatamente después de la exfoliación tu piel se sentirá más suave y se vera mejor porque su textura mejora.

Al exfoliar tu piel estas ayudándola a regenerarse más rápido, eliminas las células muertas y algunas impurezas. En la piel grasa si las células muertas no se eliminan pueden contribuir a obstruir los poros y causar puntos negros y barros.

Tipos de exfoliantes

Los exfoliantes pueden ser de varios tipos fundamentalmente dos: mecánicos (físicos) o sea gránulos, esponjas etc. o químicos o sea ácido y encimas.

Entre los exfoliantes mecánicos están la microdermabración, todos los exfoliantes con gránulos y el usar cualquier objeto abrasivo como una toalla de rostro, una esponja marina, un cepillito etc.

Los exfoliantes químicos incluyen toda crema o mascarilla que se usa para exfoliar pero no contiene ningún granulo. Ejemplos de este tipo de exfoliantes incluyen: Acido glicolico (AHA), acido salicilico (común en tratamientos de acne), todos los peelings y exfoliantes con enzimas como la enzima de la papaya, la piña y otras.

Ambos tipos de exfoliante son apropiados. Lo más importante es usarlos.

Frecuencia de la exfoliación

La frecuencia depende de tu tipo de piel. Para piel normal y grasa dos o tres veces por semana en clima caliente y húmedo, en clima seco o frió una o dos veces. Para pieles secas, sensitivas o maduras una o dos veces por semana en clima caliente y húmedo y una vez por semana o cada 10 días en clima seco o frió.

Si la piel se enrojece haz las exfoliaciones con menos frecuencia, el exceso irrita la piel.

Como exfoliarte

Siempre trata tu piel como fina porcelana fina, usa los exfoliantes siguiendo las indicaciones del producto y aplicándolos de forma suave.

Cremas hidratantes, ¿para qué sirven?

Las cremas hidratantes faciales ayudan a combatir la sequedad de la piel, pero no sirven para corregir o eliminar las arrugas, si bien una piel hidratada mantendrá mejor su tersura que una reseca.

Los cosméticos hidratantes pueden dividirse en tres grandes grupos: los humectantes, los oclusivos y otros.

Las humectantes suelen contener glicerina, que lleva el agua hasta las capas superiores de la dermis: están indicados especialmente para las pieles grasas, que también precisan hidratación. Las pieles jóvenes deben utilizar este tipo de cosmético.

Las oclusivas funcionan al revés, como su nombre indica, ocluyen los poros para evitar o retrasar la pérdida de agua. El problema es que pueden originar espinillas.

En tercer lugar, hay toda una variedad de cremas que en lugar de aportar únicamente agua o evitar su pérdida, lo que contienen son principios activos que ayudan a las células a mantener su capacidad de defensa natural. Estas son las indicadas para pieles maduras.

Las cremas hidratantes deben aplicarse sobre la piel limpia, y a ser posible, húmeda, ya que así retienen ese extra de agua. Aunque se utilice un maquillaje, es recomendable aplicar la hidratante unos minutos antes que éste, pero también hay productos hidratantes que incorporan directamente un toque de color.

Las hay específicas para utilizar durante el día, ya que además incorporan filtros solares, y otras pueden aplicarse también por la noche, antes de las cremas nutritivas o antiarrugas.

Aplicar una capa demasiado densa no quiere decir que hidratemos más la piel: hay que tomar la cantidad justa, sin escatimar, y aplicarla con masajes circulares por toda la cara, incluyendo el cuello y el escote.

Hidratantes naturales para la piel

A continuación se indican algunas técnicas de hidratación naturales para hidratar u revitalizar las pieles secas.

Máscara facial hidratante casera: En un pequeño cuenco, mezclar un aguacate, un huevo crudo y una cucharadita de aceite de coco para formar una pasta cremosa. Aplicar la pasta sobre la cara y dejar que actúe durante unos 25 - 30 minutos. Retirar con agua caliente. Los huevos y los aguacates contienen proteínas hidratantes naturales que los convierten en la combinación ideal para disfrutar de una piel de lujo. La adición del aceite de coco proporciona una inyección de antioxidantes.

Baño de leche: Llenar la bañera de agua caliente y añadir hasta cinco tazas de leche entera o suero de leche. Encender unas velas, poner un poco de música y quedarse en remojo unos 20 - 30 minutos. La leche contiene proteínas que ayudan a suavizar y rejuvenecer la piel seca.

Exfoliante de yogur y avena: Mezclar una taza de avena sin cocinar y unas cuantas cucharadas de yogur natural para crear una pasta exfoliante. Utilizar como suave exfoliante corporal para eliminar la piel seca y escamosa y las células muertas. La avena actúa como de exfoliante y el yogur proporciona la hidratación.

Una dieta saludable para hidratar la piel desde dentro para fuera: Asegurarse de beber mucha agua a lo largo del día y comer alimentos ricos en nutrientes. Procurar tomar fruta fresca y vegetales, cereales integrales y carnes magras. Evitar el alcohol, la cafeína y el tabaco (todos ellos deshidratan la piel) y evitar también, dentro de lo posible, los alimentos procesados y envasados.

Las buenas cremas hidratantes

Las cremas hidratantes, también conocidas como leche hidratante, son una gran aliada en la belleza y cosmética de la mujer, aunque su función no es la de retrasar los signos del envejecimiento, si que es verdad que ayudan mucho a tener una piel sana y como su palabra indica, hidratada. Hay gente que piensa que las cremas hidratantes son sólo para pieles secas, un gran error, ya que la crema hidratante corporal favorece tanto a la piel seca como a la piel grasa, por lo que sea como sea nuestra piel, necesitamos hacer uso de una buena crema hidratante que mantenga el rostro fresco y lleno de vida.

Tipos de cremas hidratantes

existen principalmente 3 tipos de cremas hidratantes, en los cuales se encuentran las cremas hidratantes humectantes, que contienen mayoritariamente glicerina, estas cremas van muy bien sobre todo para la piel grasa. El segundo tipo es el de las cremas hidratantes oclusivas, estas cremas están muy trabajadas para conseguir retardar el máximo tiempo posible la evaporación del agua en la piel. Por último tenemos otro tipo de cremas mucho más novedoso y eficaz, consistentes en ayudar a nuestra propia piel a mantenerse hidratada por medio de capsulas de grasa contenidas en la misma crema.

Crema hidratante casera

Hacer una buena leche hidratante casera es realmente tarea sencilla y muy económica. Hay que tener en cuenta que una crema hidratante casera, hoy en día, no podrá superar a una de marca, ya que, los laboratorios cosméticos trabajan incansablemente para superar la competencia existente, con lo que cada vez consiguen principios activos más eficaces, no obstante, la crema hidratante casera nos resultará muy últil si nuestra economía no nos ayuda a comprar una buena leche hidratante o simplemente, porque prefieras productos naturales a productos químicos. En cualquier caso, aquí tienes una sencilla pero eficaz receta de crema hidratante:

Los ingredientes son dos claras de huevo y el zumo de medio limón exprimido, tienes que mezclar bien estos dos ingredientes y aplicarlo directamente en el rostro, una vez pasado 30 minutos te lo quitas limpiando la piel con abundante agua clara.

Buena crema hidratante

Comprar una buena leche corporal es imprescindible si queremos mantener hidratada nuestra piel, pero, a diferencia con lo que ocurre con otros tipos de cremas, como por ejemplo con la crema antiarrugas, la mejor crema hidratante corporal no tiene por que tener un precio elevado, en el mercado, todo lo contrario, hay cremas de precio muy asequibles que cumplen a la perfección la misión de una buena crema hidratante, así que, ¿para qué marearnos?

Leche corporal autobronceadora

Aunque hablaremos más detenidamente de las leches corporales autobronceadoras, vamos a hacer mención en este artículo de "buena crema hidratante", ya que los estilistas aconsejan aplicar la mezcla de estos dos productos. ¿Que debemos saber de la leche corporal autobronceadora? Lo más importante que debes de saber es que una leche corporal no protege de los rayos uva del sol como mucha gente piensa, aunque la mezcles con una buena crema hidratante, siempre necesitarás protección contra el sol.

La combinación de estos dos productos va de maravilla para conseguir los efectos deseados, en este caso coger un tonito de color en tu piel.

Cremas hidratantes para tu piel

Hidratar la piel es hidratarte a ti misma. Por eso, el uso de cremas es un cuidado básico al que no debes renunciar, de lo contrario... tu imagen lo pagará, porque, recuerda, la piel es la víctima preferida de las agresiones externas. Evítalo con el cuidado cosmético adecuado: la crema.

Muchas veces, demasiadas, nuestra piel acaba "pagando el pato" ante las agresiones externas o los pocos cuidados que le procuramos. Se deshidrata, le salen granitos, arrugas prematuras, enrojecimientos... Evitarlo no es tan difícil con un poco de constancia y el factor clave: LA CREMA HIDRATANTE.

Con la crema hidratante, y aplicada diariamente, hacemos frente a la tan temida "deshidratación", término con el que se entiende la sequedad que afecta a las primeras capas de la piel, nuestra epidermis, que se encuentra reseca y rígida. Y es que, como ocurre con las plantas, los animales o las personas, la piel necesita agua para refrescarse, ser elástica y tener vida. De lo contrario...

Aunque la pérdida de humedad de la piel está directamente relacionada con la edad, no en vano a medida que crecemos el contenido hídrico de nuestra piel va disminuyendo, eso no significa que las más jóvenes estén exentas de riesgos de deshidratación. Y es que también fumar, beber en exceso, alimentarse de forma poco saludable, o estar en ambientes demasiado fríos o demasiado calientes pueden ser factores que la provoquen.

Son muchas las fórmulas que ofrece el mercado cosmético para erradicar la sed de tu piel. Pero, ojo, ni todas son idénticas ni todas recomendables. Por este motivo, lo mejor es que pruebes hasta dar con el producto más adecuado a tu tipo de piel. Acertar con el modelo significa garantizar el éxito del tratamiento.

Tipologías de cremas hidratantes

Entre las cremas hidratantes, las hay que utilizan diversos métodos para garantizar la humedad de la piel: desde las que actúan a modo de esponjas y captan el agua externa, todas ellas enriquecidas con activos higroscópicos, a las que contienen ellas mismas un ácido hialurónico (que es todo agua), pasando por las que antes que captar lo que hacen es guardar la humedad que ya tiene nuestra piel evitando que el agua se escape de las células; además, no hay que olvidar toda la gama de cremas que además incorporan todo tipo de vitaminas, aceites y ceramidas activos. Todo un abanico que ya no te permitirá afirmar que no encuentras nada que vaya bien a tu piel.

Aunque no es bien bien una crema hidratante, es recomendable para tu piel (especialmente si es grasa) que una vez por semana apliques a tu rostro una crema exfoliante, que es la más indicada para eliminar todas las impurezas y para que la piel respire mejor.

¿Qué pasa con la piel corporal?

Es cierto que la piel de nuestro cutis es mucho más susceptible a los factores externos ya que está más expuesta al sol, la polución, la lluvia o el viento. Pero, ten en cuenta que no sólo el rostro se resiente de falta de hidratación. Es más, injustamente olvidada, la piel de nuestro cuerpo también se expone a la agresión que supone el uso de determinados jabones y geles. Aunque cada vez es mayor el número de personas que utiliza jabones neutros, mucha gente se expone a la irritación y erosión que provocan muchos de los componentes químicos que incorporan muchos geles. Y, en consecuencia, la piel acaba perdiendo su capacidad de retener agua.

¿Cuándo aplicar la crema?

En el caso del rostro, lo mejor es utilizar la crema hidratante a diario, por la mañana o bien por la noche. En el mercado, incluso podrás encontrar, si es que te interesa, dos tipos diferentes: la de noche y la de día. Sobre gustos...

Por otra parte, es recomendable practicar una hidratación a fondo una vez al mes, para lo cual puedes acudir a un centro de belleza donde, además, pueden ofrecerte todo tipo de tratamientos a base de proteínas, algas, mascarillas que rejuvenecen la piel y evitan las arrugas...

En el caso del cuerpo, lo más cómodo y también efectivo es aplicar la crema después de la ducha o el baño, ya que la piel está más receptiva y es más fácil que la crema sea bien absorbida y no manche.

Como en el caso del rostro, también queremos recomendarte que dediques especial atención a tu cuerpo cada cierto tiempo, o bien en casa (con una crema exfoliante que retire las células muertas antes de aplicar la hidratante), o bien en un centro de belleza donde puedes realizar sesiones intensas de hidratación corporal a base de emulsiones, tratamientos con algas y aceites que reequilibran los tejidos en el caso de pérdidas de agua que acaban pasando factura de manera implacable.

Remedios caseros y naturales para disminuír las arrugas: La hidratación del cutis

Una de las principales armas contra las arrugas y el envejecimiento de la piel es mantener el cutis bien hidratado. El agua es el medio más importante para mantener la piel bien hidratada. No olvide tomar suficiente agua durante el día y hasta humedecerse el rostro con una botellita de spray llena de agua, durante el día.

A continuación, otras recetas hidratantes.

Loción de lechuga: Hierva unas hojas de lechuga por 10 minutos. Deje enfriar, cuele y échela en un envase. Aplíquela con un algodón.

Agua mineral: En una botellita de atomizador ponga agua mineral fría, rocíe el agua mineral sobre su rostro antes de maquillarse.

Loción de leche: En una olla, caliente 2 cucharadas de agua y 1 cucharadita de miel a fuego lento removiendo hasta que se diluya. Retire del fuego y agregue 125 ml de leche entera y una yema de huevo. Bata la mezcla. Guárdela en un frasco de vidrio en la nevera. Para aplicarla, úntese la loción en la cara y deje actuar por 20 o 30 minutos. Lave con agua. Repita en la mañana y en la noche por varios días.

Baño anti-arrugas: una infusión con 6 cucharadas de melisa, 6 cucharadas de manzanilla y 6 cucharadas de zanahoria rallada. Cuele y añada 6 cucharaditas de miel. Deje reposar por una hora. Eche la solución en el agua del baño de tina y permanezca en ella el tiempo que desee.

Durante las horas que usted duerme, se regeneran las células. Así que, si usted usa cremas nutrientes para la piel, el mejor momento de aplicarlas será antes de acostarse. De esta manera la piel absorberá mejor las sustancias nutritivas.